Sobre las Mary Sue literarias

Debido a cierta polémica surgida en Twitter a raíz de una entrada que @Sparda_ mencionó y en la que se lapidaba una de las novelas de Lena Valenti (y que después derivó en la dureza de las críticas), le he estado dando vueltas al tema de la “Mary Sue” y al uso tan peyorativo que se da a esa expresión.

Lo que viene a continuación son un montón de divagaciones personales, así que espero que no os sintáis ofendidos por ellas. El tema es amplio y muy complejo, y mis impresiones están muy lejos de ser la verdad absoluta. Pero me apetecía compartirlas con vosotros. No hace falta decir que estáis invitados a dar vuestra opinión al respecto.

Para quien no sepa lo que significa ese término, dejo a continuación la definición extraída de la Wikipedia:

Mary Sue, en el mundo de la crítica literaria y más recientemente del fandom (esto creo que debería ir al revés, pero bueno), es un personaje ficticio (generalmente femenino) en exceso idealizado y abiertamente identificable como el alter-ego del autor o del lector. Su principal característica es la de acaparar toda la atención de la historia y cambiar elementos importantes del argumento en su beneficio sin explicación alguna. Usualmente es un personaje sin defectos notables, cuyos aspectos positivos abruman todo su rol en la historia y lo vuelven unidimensional. No todos los Mary Sue son femeninos, existiendo variantes masculinas llamadas Marty Stu, Gary Stu y otras.1

Y subrayo esa frase porque, según un extracto que podemos leer en http://www.sunmoon.deshoa.net/pl/marysue.html :

Con su presencia, (la Mary Sue) transtorna el canon por completo, si no es que lo destruye. Se convierte en el personaje más importante de un universo que no fue creado por ni para ella. Incluso, no le importa modificar lo que ha pasado en la serie hasta entonces. Cambia la caracterización de los personajes del canon al punto que es difícil reconocerlos; humilla a los que no le gustan a la autora; y su interés romántico pierde su personalidad original para dedicarse a pensar y a vivir sólo por ella.

En un principio, este término se acuñó para hablar de los personajes que aparecían en los fanfics y que eran la encarnación de mismo autor, que modificaba la trama original para poder encajar en ella y convertirse en su centro (y, generalmente, también para conseguir el amor de alguno de los protagonistas). Vamos, esas historias que hemos escrito todos cuando teníamos catorce años. De hecho, el nombre “Mari Sue” viene de una parodia sobre los fanfics de Star Trek que se hacían en la época:

The term “Mary Sue” comes from the name of a character created by Paula Smith in 1973 for her parody story “A Trekkie’s Tale”[2]:15 published in her fanzine Menagerie #2.[3]The story starred Lieutenant Mary Sue (“the youngest Lieutenant in the fleet — only fifteen and a half years old”), and satirized unrealistic Star Trek fan fiction.[4] Such characters were generally original female adolescents who had romantic liaisons with established canonical adult characters, or in some cases were the younger relatives or protégées of those characters. (extraído de http://scifigrl47.tumblr.com/post/84435696306/i-have-to-agree-with-sarisa-rahe-ive-never-gotten-a, entrada que deberías leer porque es muy interesante).

Hoy en día, el término ha ido evolucionando y se aplica en críticas literarias para definir (peyorativamente) a determinado tipo de protagonistas femeninas (la Mary Sue por excelencia es Bella Swan, de Crepúsculo), especialmente en novela juvenil romántica (y sí, es cierto que existe la versión masculina o incluso que el término puede usarse de forma general tanto para hombres y mujeres, pero en realidad, apenas se critica de ese modo a los personajes masculinos).

El problema surge, según lo veo yo, cuando se intenta aplicar un término creado para fanfics a las novela.

Y es que… en una novela original no podemos decir que su protagonista es una Mary Sue “porque destruye el canon”. No hay ningún canon previo, ni trama que ella vaya a destruir para encajar. La historia ha sido creada para ella y si el mundo se le adapta es porque el autor lo ha creado así. Del mismo modo, tampoco podemos decir que la personalidad de los demás personajes cambia debido a la protagonista, porque esa personalidad la crea el propio autor (y sí, puede ser una personalidad incoherente, pero ese ya es otro tema).

Por lo tanto, si tildamos de Mary Sue a un personaje de novela no podemos centrarnos en la definición original del término y tenemos que buscar otras características en la lista de las que describen a ese tipo de personajes.

Siguiendo con Wikipedia, los rasgos comunes en toda Mary Sue son:

·         El personaje es del mismo sexo que el autor.
·         El personaje es notablemente joven, siendo por lo general una adolescente.
·         La Mary Sue recibe toda la atención de los otros personajes, a menudo de manera desproporcionada e independientemente de sus circunstancias, y suele ser admirada por éstos. También es tema de diálogo entre ellos cuando no está presente.
·         La Mary Sue tiene una personalidad generalmente poco definida.
·         Los personajes que están en contra de la Mary Sue, independientemente de su alineación, lo están sólo para ser así definidos como antagonistas.
·         La Mary Sue posee un poder (sobrenatural, mágico o de otros tipos) extraordinario o claramente superior al del resto de los personajes. Con motivo de esto, o sin ningún motivo en absoluto, se le dará un trato preferente o especial dentro del universo de la historia.
·         La Mary Sue tiene algún tipo de talento llamativo, como habilidad con algún instrumento musical o similar, y sabe ejecutarlo con la maestría suficiente como para ganarse los halagos de otros personajes.
·         Del mismo modo, la Mary Sue no tiene defectos importantes, ni físico ni de carácter, y si los tiene no serán apreciados como tales por los otros personajes y la harán resaltar.
·         A veces, aunque no siempre, la Mary Sue tiene un color de ojos y/o pelo inusual y exótico.
·         Uno o más personajes se enamorarán de la Mary Sue y el favorito del autor terminará con ella. Así mismo, el argumento tomará giros forzados o poco realistas con tal de cumplir el romance; un ejemplo es que si el personaje ya se encuentra románticamente vinculado a otro, él mismo preferirá a la Mary Sue por iniciativa propia o por el rechazo (casi siempre poco justificado) de su compañero. Esto es especialmente común en los fanfictions con el personaje del canon favorito del autor.
·         La Mary Sue tiene un pasado trágico, que puede ser similar al de alguno de los protagonistas (si ella no es uno de ellos) o incluso peor, y que le hará ganarse la simpatía de los demás a veces de forma gratuita.
·         En fanfictions, se acabará revelando que la Mary Sue está emparentada con alguno de los personajes de la historia original.
·         También en fanfictions, los personajes de la historia original sufrirán cambios llamativos en la personalidad de manera que se adapten a un argumento que favorezca el relato y al papel de la Mary Sue en él.

Si dejamos a un lado premisas generalistas como la concordancia de sexos, el que el protagonista sea adolescente o los que se refieren específicamente al mundo fanfiction (las dos últimas), tenemos que las características que se achacan a estos personajes y tanto molestan a la gente podrían resumirse en una sola palabra: perfección.

La protagonista es guapa, la protagonista lo hace todo bien, la protagonista tiene superpoderes, todos quieren a la protagonista, los malos la odian sólo por ser la protagonista…

Y yo creo que en este punto deberíamos hacernos una pregunta: ¿por qué molesta tanto que la protagonista de una novela sea perfecta? ¿Se trata de algún tipo de envidia? ¿Nos molestaría del mismo modo si fuera un hombre?

Es normal, especialmente cuando se es joven, buscar ese tipo de personajes perfectos para sentirse reflejado en ellos, para sentir que también se puede ser especial. Todo el mundo quiere ser único cuanto tiene quince años.

¿Qué son, sino, los superhéroes de cómic? ¿No son gente con poderes especiales? ¿Con infancias terribles? ¿Cuyos enemigos lo son por el simple hecho de ser los antagonistas? ¿No son la persona que querríamos ser? ¿Qué me decís de Superman? ¿Y de Naruto? ¿Y de Harry Potter?

¿Por qué a ellos no se los llama Mary Sue?

Seguimos con Wikipedia:

Hoy en día, el concepto de la Mary Sue tiene connotaciones de escapismo, y es comúnmente asociado con la autoinserción, que es un concepto totalmente diferente: en él, el autor aparece representado en la historia como él mismo y sin ningún intento de enmascaramiento.

Llamadme rara, pero yo no le veo el problema a la autoinserción (siempre que esté bien hecha y tenga lógica, claro, pero eso es aplicable a cualquier cosa que hagas cuando escribes). Muchos, muchísimos escritores se autoinsertan en sus novelas. ¿Quién no ha escuchado eso de “escribo las historias que me gustaría leer/vivir”? Es normal que el autor aplique parte de su personalidad, o de la personalidad que le gustaría tener, a su protagonista. Uno es producto de unas vivencias determinadas y es muy difícil que estas no afloren en su obra. Por poner un ejemplo, Haruki Murakami suele “autoinsertarse” como protagonista de sus novelas en muchas ocasiones y nunca he oído a nadie que se quejara por eso. De hecho, a mí me gusta precisamente por eso.

Y ya para terminar:

Las implicaciones negativas de la Mary Sue vienen de su tono escapista: a ojos de los lectores, tales personajes están pobremente desarrollados, demasiado perfectos y sin el realismo suficiente para resultar interesante a alguien más que al autor. Por todo ello, la identificación de un Mary Sue en una historia original suele denotar poca habilidad literaria, aunque es típico de encontrar en trabajos de autores jóvenes o sin experiencia suficiente.

Y yo me pregunto: ¿si en realidad estamos usando el término Mary Sue para para definir a protagonistas sin personalidad, sin ningún tipo de evolución, de esas que dan una rabia increíble por su modo de actuar, no podríamos decir simplemente “es una protagonista plana” o “es una protagonista odiosa” o "no me gusta como el autor ha desarrollado a ese personaje porque resulta falso"?

Yo creo que cuando se critica a ciertas novelas románticas con el “marysuismo” de sus protagonistas, el problema no está realmente en los personajes (que también, pero sólo como una parte) sino en la historia en general.

Normalmente, las criticadas con especial ahínco suelen ser novelas cargadas de tópicos, en la que a lo máximo que aspiran sus personajes femeninos es a encontrar a su príncipe azul, acostarse con él y tener un puñado de retoños. Da igual que esa protagonista tenga poderes, que sea guapa, que salve el mundo; al final lo único que importa es si la chica se queda con el maromo de turno, (y que, además, suele ser un hombre poco deseable, machista, controlador, e, incluso, un violador).



En realidad no se trata de que ella sea perfecta, de que tenga los ojos lilas, sea capaz de hablar con los unicornios, o tenga un lunar con forma de corazón en la espalda. Se trata de que esas protagonistas que nos venden en esas novelas son superficiales, frívolas y no tienen nada en la cabeza excepto el amor; un estereotipo de mujer que se supone que es bueno y deseable y todas queremos alcanzar, pero que en realidad está muy lejos de lo que nosotras (y cuando digo nosotras me refiero a algunas, que no todas las mujeres) buscamos en realidad.



Comentarios

  1. Creo que el problema no son los defectos en lo particular, pues cada uno (o varios) pueden presentarse en casi cualquier obra, sino el cúmulo de ellos.

    Como dices, personajes planos y perfectos los hay para aventar, desde las tragedias griegas hasta los héroes típicos del cómic y del ánime (muchos, no todos, no en balde Neil Gaiman, Alan Moore, Frank Miller o Jack Kirby hicieron maravillas con los personajes que "tocaron" en los cómics), existiendo también un prototipo de "macho alfa mesiánico" irreal.

    Aunque rehuyo de personajes unidimensionales, tramas maniqueístas o el "happy end", si uno de estos elementos se combinan con algo salvable (estética atractiva en cómics, buenos efectos especiales en películas, una narrativa amena en libros, algún elemento novedoso, etc) no los crucifico per se, pero si se tienen los tres elementos mencionados al principio (y algunos otros más, en películas por ejemplo, un casting de puros "niños bonitos"), y casi nada salvable, prefiero pasar de largo, aunque bueno, hay público, lugar, y momento para todo, afortunadamente.

    Y claro, está el "síndrome de Justin Bieber" (en cuanto termine un par de cosas más ahondo en eso :P), pues este tipo de obras (para hombres o mujeres) generalmente atrapan a un público adolescente o preadolescente, que no es malo, lo malo es quedarse ahí; a mí me encantaron Saint Seiya y Dragon Ball, que son los ejemplos de mi generación, pero sin que me parecieran malos, simplemente no pude con animes más recientes como Naruto, Bleach o One Piece, el "esto ya lo vi" no podía sacarlo de mi cabeza, realmente han sido pocas las series animadas que han logrado gustarme luego de los 20 años (y quizá haga una entrada al respecto [Cuando tenga tiempo]).

    Por ejemplo, siempre que termino de leer un libro o ver una película que ha sido muy bueno, pero que emotiva o hasta físicamente ha sido muy desgastante; como 1984 o Das Boot (la versión del director dura 3 horas y media), suelo ir inmediatamente a algo más "ligero" para "reposar".

    Saludos.

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    1. Sí, es más o menos lo que hablamos en otra entrada, que hay cosas que sirven cuando se es joven pero que ya no nos llaman de la misma manera cuando maduramos. Por esa razón no veo el motivo de desacreditar tanto ese tipo de personajes (a excepción de aquellos que son realmente malos y que, como tú dices, tienen todas las malas características antes mencionadas), porque también son necesarios en ciertas etapas de la vida.

      Gracias por tu aportación ;)

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  2. A Patrick Rothfuss le han llegado a llamar Marty Stu por culpa de Kvothe. Y dan las mismas características de arriba: guapo, inteligente, valiente, arrasa con las chicas, etc, etc. Pero tienes razón, no es muy normal ver a Marty Stus por ahí.

    Yo también creo que el término de Mary Sue se usa demasiado a la ligera. Muchas veces ves a protagonistas fuertes y que hablan sin tapujos y enseguida se las cataloga de Mary Sue. Y ya si acaban con el mozo de la historia ni te digo. Pero es que en el fondo a todo el mundo le gusta que la pareja acabe junta. Yo misma he usado ese término, pero creo que no se debe usar algo malo a no ser que el personaje sea la cosa más horrenda que ha dado la pluma de un escritor.

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    1. Yo también lo he usado y por eso me ha dado por pensar en la manera en que lo usamos. Y más que usarlo en personajes realmente malos, yo creo que simplemente nos deberíamos limitar a decir eso: que el personaje es muy malo :)

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  3. Es que me ha apetecido levantarme de la silla y aplaudirte jajaja

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Siempre que tildan de Mary Sue a un personaje es porque es una protagonista femenina y emocionalmente plana y punto. Nada más. Los hombres no tienen traumas, rasgos especiales (como volvemort-cicatrices) o sonrisas retorcidas. Además, al parecer, si escribes sobre un protagonista de tu sexo opuesto, no puede estar teñido con rasgos de tu personalidad. Pues no es cierto. Algunos personajes, sean cuales sean, van a llevar algo del escritor siempre. Es inevitable.

    A parte de todo, ya sabes que a mí los tópicos me gustan. De vez en cuando me entretienen y si encuentro protagonistas del estilo en estas historias no me molestan, me dan lo que espero. Mi pregunta es: Querido lector que odia los tópicos y a las protagonistas insulsas, ¿qué te ha llevado a perder el tiempo entre unas páginas de eso que, a todas luces y con solo mirar la portada, ya sabías que no te iba a gustar?

    A ver que cada uno lee lo que quiere, y por las razones que quiera, obviamente; pero ¿qué sentido tiene leer novelas (que no estamos hablando de tratados de física, son novelas, no obligatorias para ampliar tu conocimiento sobre la realidad) y perder tu tiempo entre ellas cuando te estás muriendo del asco?

    Yo sí que debo ser plana, a mí un libro que no me atrae no me hace perder el tiempo. Lo valoro demasiado...

    La única cosa de tu artículo que creo que tiene matices, más bien, es en que ellas solo tienen en la cabeza el amor. Porque normalmente, lo que en estas novelas se supone amor, es una definición de amor muy específica que no necesariamente se corresponde con la verdad . El cariño, el deseo y la pasión no están reñidas con el respeto del espacio y la toma de decisiones del otro, cosa que en estas novelas nunca se cumple. Eso sí que daría para un largo debate. Cuando estas protagonistas enloquecen de amor, se enseña que enloquecer es lo bueno, lo normal, lo lógico y lo chachi. Y eso sí que me repatea. El público al que van dirigidas, a veces inexperto, debería recibir el mensaje de que el amor no es quererse mucho, el amor es quererse bien. Que el amor es querer a otro/a, pero que nunca podrás quererle bien sino aprendes a quererte también a ti mismo.

    Un artículo genial, Irilaya ^^

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    1. Sí, tienes razón, creo que generalicé demasiado en el último apartado, cuando en realidad estaba pensando concretamente en las historias de amor de las novelas Crepúsculo, 50 sombras y el libro de Lena Valenti que se comentaba en la entrada que menciono al principio de todo. En ellas se defiende un tipo de amor muy posesivo/pasional/irracional que no es para nada sano.

      Muchas gracias por tu aportación ;)

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  4. Muy entretenida la entrada. Me gusta leer este tipo de cosas. Concuerdo en que el fallo es catalogar con un nombre, el de Mary Sue, en vez de decir que un personaje en concreto no te gusta por tal o cual motivo.
    En mi caso, lo de personajes demasiado perfectos no me molesta tanto si hay un elenco de secundarios que ofrezcan buena variedad y supongan un buen apoyo a la historia, y si esta historia es entretenida. Y lo de la autoinserción del autor, si es una personalidad que me interese, pues tampoco lo veo problemático (a veces yo también me identificaré con esa personalidad y así me meto más en la historia).
    En cambio, lo que no me gustan son esos casos en el la protagonista o el protagonista se ve rodeado por una especie de harén, con personajes, normalmente del sexo opuesto, que se siente todos atraidos por él/ella sin ningún motivo claro (Miaka de FY por poner un ejemplo, o Arrow) O_o
    El asunto de los pasados trágicos, pues depende de cómo se trate. Por ejemplo, con Kvote de Rothfuss, que lo mencionan aquí arriba, me gusta cómo está narrado y lo disfruto mucho a pesar de algunos tópicos como ese.

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    1. Lo del tema del harén creo que también es como lo llevas, porque por ejemplo en Love Hina (el manga, que no el anime) a mi me hacía partir de risa.
      Es que, en definitiva, todo depende, y esa manía de generalizar es muy molesta XD
      Gracias por el comentario ;)

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