miércoles, 30 de diciembre de 2015

Cierre de año, cierre de ciclo y cierre del blog

Aprovecho esta última entrada del año para echarle el cierre definitivo a este blog. No resultará ninguna sorpresa para nadie: llevo sin actualizar desde junio. 

Muchas cosas han cambiado en mi vida en el último año, algunas a nivel profesional, como el cambio de emplazamiento de la librería, que ha supuesto más trabajo y más estrés (si antes me quejaba de falta de tiempo ahora ya es el cáguense); otras a nivel más personal. Estas últimas creo que sólo se pueden definir como "me hago mayor". 

Me hago mayor y cambio (a veces pienso que sencillamente me estoy volviendo inestable emocionalmente, porque me paso el día contradiciéndome y cambiando de opinión). Cosas que me gustaban dejan de gustarme o, si siguen gustándome, lo hacen de forma distinta. Leo cada vez menos, me vuelvo quisquillosa con mis lecturas e intolerante con las que no me gustan. Todo me parece igual. ¿Juegos? Este año sólo he jugado al Kingdom Hearts 2 (que era sólo rejugar) y al KH Birth by Sleep, que me ha durado una eternidad. Lo intenté con Child of Light y me pareció soporífero. ¿Series? Las pocas que he visto eran todas viejas. Y las películas nuevas las podría contar con los dedos de la mano. ¿Cuántas veces he ido al cine este año? ¿Tres?

Por otro lado, cada día me cuesta más compartir aficiones e impresiones con otra gente. Me estoy volviendo huraña y solitaria en ese sentido. Me gustaría seguir haciéndolo como antes en este blog, pero a parte de que no tengo demasiado tiempo, temo que al mundo no le importe lo que tengo que contar. Es más, sé que al mundo no le importa. Porque no me lo curro, porque sólo escribo entradas de vez en cuando y sin planear. Y, además, no soporto hablar de temas mainstream. Por eso no quiero perder el poco tiempo libre que tengo en escribir unas entradas que no va a leer nadie. Porque yo escribo para que me lean y lo contrario no tiene sentido.

Otro problema que vengo arrastrando en este último año (en realidad viene de de antes, pero en los últimos tiempos ha empeorado mucho) es una preocupante falta de seguridad en mí misma como escritora. Sé que mis escritos son mediocres y no lo puedo soportar. Es una sensación horrible. Saber que no puedo dar más de mí y que lo único que puedo ofrecer es sólo más de lo mismo me bloquea. Porque... ¿para qué esforzarse? ¿Para qué tener que organizarme, sufrir por falta de sueño, por falta de tiempo que dedicar a otras cosas, por no poder estar más con los míos para escribir algo que no valdrá la pena? Aunque lo eche de menos, aunque a veces sienta que me falta algo, aunque me sepa mal que las historias que a veces pululan por mi cabeza vayan a perderse sin más, aunque sienta que estoy renunciando a mi sueño, aunque me ponga triste cuando piense que voy a apartar todo esto de mi vida, estoy mucho más tranquila así.

Hace como un mes, como otras mil ideas que se me han ido ocurriendo a lo largo de este año para intentar reconducir la situación, pensé en abrir otro blog. Tenía intención de subir relatos cortos para practicar y obligarme a escribir. Pero a la idea no cuajó. Todos esos miedos y dudas que os he comentado me paralizaron antes de poder colgar siquiera el primer relato. Y esa fue la gota que colmó el vaso. Así que por el momento voy a aparcar todo esto (escritura, blog, reseñas). Por un tiempo o definitivamente, eso aún no lo sé. A lo mejor si mis circunstancias personales vuelven a cambiar me pica el gusanillo otra vez. Por ahora sólo sé que el esfuerzo no me compensa.

En fin, muchas gracias de corazón a los que habéis estado ahí. Y me sabe mal por los que puedan echar de menos el blog. Sé que soy una rancia de narices y lo mío no son ni las despedidas ni los agradecimientos, pero ha sido divertido formar parte de esta comunidad.

Si a alguien le interesa seguir en contacto, me podéis encontrar en Twitter (@Irilaya).

Un abrazo.

1 comentario:

  1. Yo sé que solo soy una persona y que en el total es insignificante, pero he leído cada una de las entradas que has hecho aunque no comentara, y creo, como nos pasa a todas, que son épocas. La situación se serenará poco a poco, tendrás ganas de escribir, tendrás ganas de hacer mil cosas, porque dudo mucho que el gusanillo desaparezca de la noche a la mañana. Estoy preparando algo que podría interesarte en el futuro.
    Solo me pasaba porque es importante que sepas que te leen (leemos) más de los que aparecen.

    ¡Un beso!

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