lunes, 9 de diciembre de 2013

Libro: Muerte de la luz, George R. R. Martin

TÍTULO: Muerte de la luz
AUTOR: George R.R. Martin
EDITORIAL: Gigamesh
P.V.P.: 18€
Muerte de la luz es de esos libros que tenía pendientes desde hacía un millón de años, uno de esos clásicos que todo el mundo y todas las listas de must del género de ciencia ficción te dicen que debes leer, pero que nunca encuentras el momento ni el lugar. 

Supe de él cuando me leí los dos primeros de la saga Canción de hielo y fuego (y descubrí la existencia de Martin), por allá el 2006 y desde entonces ha sido una especie de juego al escondite en el que cuando me apetecía leerlo no lo encontraba en ninguna librería y cuando lo encontraba, no me apetecía leerlo. 

Hasta ahora, que he decidido que ya no lo podía posponer más y ha terminado cayendo.

Antes que nada, decir que ha sido una lectura extraña y a pesar de ser una gran obra y estar muy bien escrita, no puedo decir que me haya gustado. Ha sido una mezcla de emociones que intentaré describir más abajo. De todos modos se trata de un libro que recomendaría y que animaría a leer a todos los amantes del género, para que cada cual pudiera sacar sus propias conclusiones y porqué, a pesar de que la historia quizás no guste, lo que la envuelve merece la pena.


De qué va?

Para poneros un poco en situación pero sin destriparos demasiado (porque opino que este libro es mejor leerlo sin saber nada de él), os diré que se trata de una novela de ciencia ficción de esas que se escribían en la época dorada del género, con un mundo en el confín de la galaxia, con diferentes formas de vida, naves espaciales, rayos láser y aeronaves.

La historia empieza cuando el protagonista, Dirk T'Larien, recibe la llamada de su antiguo amor de juventud, Gwen Delvano, para que acuda junto a ella en cumplimiento de una antigua promesa, en un planeta abandonado y moribundo llamado Worlorn. Con la intención de recuperar lo que una vez fue, Dirk se dirige hacia el mundo errante, descubriendo que Gwen es ahora la betheyni (relación para la que no existe descripción en ninguno de los otros mundos del Confín pero que tiene algo que ver con ser la "esposa") de Jaan Vikary, un habitante del mundo de Alto Kavalaan.

Los kavalaares son una raza con unas costumbres peculiares, algo que choca frontalmente con el modo de hacer de Dirk, y también de Gwen, y aunque Jaan Vikary es del sector más progresista de su mundo y pretende cambiar las cosas, existen clanes muy conservadores que no están dispuestos a abandonar una forma de vida que les ha ayudado a sobrevivir durante muchos siglos.

Lo bueno

Lo mejor de la novela es, sin duda, lo bellamente escrita que está y la maestría con la que Martin crea un mundo como Worlorn y una civilización como la kavalaar, con unas costumbres muy diferentes a las estándar.

El planeta moribundo que viaja por los confines en dirección a la muerte es mágico en todos los sentidos. Cuando lo conocemos es ya sólo un resquicio de lo que una vez fue. Pero mientras se nos describe la muerte y la decadencia que lo rodea, también se nos habla de su pasado, del gran esplendor que lo cubrió cuando se celebró en él el Festival de los Mundos Exteriores y que lo pobló de vida.

Cada detalle de Worlorn hace que uno piense "Uau, cómo ha podido este hombre escribir semejante obra de arte", desde la descripción del sistema de soles que ilumina el planeta, con el Gordo Satanás en el centro, y que es el gran artífice de que el planeta terminara albergando el Festival, hasta la flora y la fauna que rodean las ciudades levantadas por las civilizaciones de los planetas exteriores (y que son el reflejo de su cultura y su forma de ver el mundo).

Por otro lado está el mundo de Alto Kavalaan y toda su cultura, y que, dado el caso, es la que más se nos describe de las que hay en Worlorn. Mencionar que la estructura de la sociedad de ese planeta, con los keth (¿keith?), los Alto Señores, los teyn y las betheyni es sorprendente (a pesar de que probablemente nadie las comparta) y está tan bien descrita que casi podría haber existido en realidad.

Para los que han leído el libro:

Lo que más me ha gustado es la relación que mantienen Jaan, Garsey y Gwen en especial, y no sólo por el hecho de ser alto señor, teyn y betheyni, sino por todo el amor/odio que supone esa relación en parte escogida, en parte obligada. Esa aceptación/no aceptación de lo establecido por las costumbres kavalaares, debido a que Gwen no pertenece a esa cultura y por lo tanto no comparte la manera que tienen en ese mundo de tratar a la mujer y por el hecho de que, por una parte, Jaan ve las cosas de modo distinto por haber estudiado fuera de Alto Kavalaan, mientras que Garsey tiene un espíritu más conservador con las costumbres de su planeta natal.

También la inserción de Dirk en el triangulo es muy interesante, porque hay un momento incluso que aunque las normas kavalaares no lo permitieran, parece como que casi estaban hechos para ser cuatro en vez de tres. Y por el modo como Dirk y Garsey tienen que renunciar a parte de lo que creen para complacer al otro y, de ese modo, a Jaan y con ello a Gwen.

Lo  malo

La historia en general está rodeada de un clima de derrota, de desidia, de muerte que lo impregna todo. El planeta decadente que se dirige a la muerte, relaciones de pareja destructivas, recuerdos de amores que fueron, intolerancia por parte de unas civilizaciones a las otras, incapacidad de entenderse los unos con los otros por las diferencias culturales...

Ese dramatismo general, que se acentúa a medida que la trama avanza y llega a cotas máximas hacia el final, te llena el estómago de desesperación y derrotismo. Es como si la historia viniera a decirte que no es posible encontrar la propia felicidad y que, puestos a ello, es mejor sacrificarse por un bien común.

También está el tema de la cultura de Alto Kavalaan, que aunque es sumamente interesante por el modo como está desarrollada (aunque, de algún modo, me hizo pensar en Darkover de Marion Z. Bradley) resulta terriblemente machista e incomprensible para la mentalidad actual. Es cierto que se dan explicaciones de los motivos que llevaron a esa sociedad a terminar de ese modo, pero aún así resultan desagradables de leer en muchas ocasiones.




2 comentarios:

  1. Uy, yo este me lo leí hace años y sólo recuerdo que era una historia de de amor en un marco de ciencia ficción. El dramatismo y el ambiente depresivo general creo que va bastante con Martin :o

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    1. Yo es que lo de la historia de amor lo veo tan eclipsado por lo de los choques culturales y eso... Me parece más un libro que retrata una sociedad ficticia y su modo de actuar y las consecuencias que ello trae, que nada más.

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