Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Relatos: La Ciudad de las Estrellas

Cuenta la leyenda que una vez, en el inicio de los tiempos, la Diosa de Todas las Cosas se encontró a un espíritu diminuto que lloraba en soledad cuando paseaba por el firmamento. Ese espíritu, del tamaño del hueso de una cereza, había pertenecido a una niña que no había llegado a nacer. La Diosa de Todas las Cosas lo tomó con cuidado entre sus manos y le preguntó: —¿Por qué lloras, pequeña? A lo que el espíritu le respondió, con pesar: —Porque no he podido nacer y estoy sola. —Entonces ven conmigo. Te llevaré hasta el Bosque de las Almas, en el Mundo de la Noche, donde moran todos los que han existido. Allí no estarás sola. Pero el espíritu rehusó el ofrecimiento. —No hay sitio para mí en el Bosque de las Almas. Puesto que no nací, no tengo nombre y las otras almas no pueden verme. No existo para el resto de hombres y mujeres. Sólo vos escucháis la voz de mi corazón. La Diosa de Todas las Cosas quedó muy conmocionada al escuchar aquellas palabras. Aunque tenía todo el conocimiento de…

Entradas más recientes

Relatos: Verde

Videojuegos: Rime

Finalistas de los Premios Ignotus 2018

Relatos: Hielo

Relatos: Reina de Cors / Reina de Corazones

Reto de relatos